Mostrando entradas con la etiqueta Agenda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agenda. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de enero de 2014

Participatory journalism is not for nerds


A new way of communicating is changing the paradigms of the news’ spreading structure.  The emergence of weblogs and news platforms on the Internet have given an enormous power to a passive audience and  have diminished the role of the  mainstream media’s gatekeepers. Even though mainstream media is also informing on the net, participatory journalism has come up as a new way of sharing new perspectives on current issues and any other topics.

Users are not only feeding on the Internet content apart from the mainstream media one. They go a step further, they are also creating it.  The passive audience has become a proconsumer one. They consume and create news, and blogs are major tools used by proconsumers. In the one hand, users are able to create and publish content. In the other hand, they are also able to get feedback and talk with the audience. This way all parts benefit. Users can talk about the content they are consuming and creators can learn from their readers. Thus, global knowledge grows. The silver lining in this is that the same person can be simultaneously a consumer and a creator. On the Internet people are free to develop the role they want to. Everyone is free to publish and comment.


Thanks to these methods a new trend of sharing news have come up called participatory journalism. Participatory journalism is about citizens playing an active role in news' making, acting as professional reporters many times: collecting, reporting, analyzing and disseminating news and information.

This has led to a democratization of the information.  Blogs tackle many different issues with a different perspective introduced by new voices which people are seeking for. Besides, they aim to provide independent, reliable, wide ranging and relevant information basic for a better functioning of democracy.  A well informed citizen will be able to understand more clearly the issues of social interest affecting him. Thereby, he will have the tools and knowledge to contribute to the better development of society. Democracy is about giving voice to citizens, and that’s what the Internet is exactly doing. Participatory journalism is a remainder of the coffeehouses where gentlemen used to discuss current issues affecting society four hundred years ago.

Institutional press and mainstream media are being challenged by the Internet content creators. Professional journalists have failed to own the exclusive privilege of trusted information intermediary. Even though they are still quite relevant sources of information, they are developing a new role on the net. They act as forum leaders or mediators, which are not always necessary. Also, the commercial focused media that skip information which doesn’t benefit their sponsors or advertisers has lost power.  Gatekeepers don’t set the agenda anymore. Mainstream media filters and then publishes. The internet has inverted the rule. Users publish and then it is filtered because users decide which is the meaningful and accurate information, omitting the irrelevant one by not accessing the content. 

However, participatory journalism must be seen as an opportunity rather than a threat.  Media cannot always employ as many journalist and photographers as they would like in order to cover a specific event. Taking advantage of participatory journalism, information, statements and photos  can be taken from people who are on scene. Participatory journalism can be rather useful in wars or catastrophes, for instance.

Internet is introducing a new way of learning and communicating based on conversation, egalitarism and collaboration over profitability. What is more, people are motivated to create and share content in an attempt to satisfy their needs of self-fulfillment and to obtain reputation on the web. It is a chance for users to develop new skills and to feel they are contributing to the democratization of information sharing. The audience isn't a nerd anymore.  Why not joining the adventure?


Based on We media, how the audiences are shaping the future of news and information by Shayne Bowman and Chris Willis

This essay was originally handled to Borja Ventura as a University proyect.

martes, 31 de diciembre de 2013

Periodismo: de una carrera desastrosa a una agenda peor

Muchos son los que me preguntan por qué dejé la carrera de Periodismo. Pues bien, hoy he encontrado un claro ejemplo para ilustrar el motivo de mi decisión.  Según está planteada la carrera,  el accidente de Schumacher es diez veces más importante que la crisis humanitaria en Sudán del Sur.  Esta mañana, como de costumbre, mientras me tomaba mi café sólo sin azúcar y me fumaba el cigarrillo reglamentario, he visto las noticias del Canal 24 Horas.  Ha sido como escuchar a Jiménez Losantos en la COPE hace unos años, empiezas la mañana con una indignación tal, que te sobra energía para el resto del día.

Resulta que han dedicado unos escasos treinta segundos a una pieza sobre la crisis humanitaria en Sudán del Sur, por supuesto, sin un corresponsal pertinente y una nula contextualización  del conflicto, obviando su relación con los conflictos en Sudán.  No obstante, la pieza sobre Schumacher, bajo el punto de vista de los que establecen la agenda en TVE, merecía un corresponsal, Miguel Ángel García Rodríguez,  habitual informador de las políticas europeas, para hablar sobre el estado de salud de un piloto de Fórmula 1. Incluso han retransmitido la rueda de prensa desde el hospital en directo, sin importarles que hayan tenido que esperar un par de minutos a que ésta comenzara. Igualmente, en la página web de RTVE, el accidente de Schumacher viene en portada, mientras que no hay ni rastro del conflicto de Sudán del Sur. Todo esto me lleva a plantearme lo siguiente: ¿es diez veces más importante el accidente de un piloto de Fórmula 1 durante sus vacaciones de invierno que los miles de fallecidos en Sudán del Sur en un año y los consecuentes 80.000 refugiados? Parece ser que sí. Y, aunque  me gustaría esta realidad fuese bien distinta, a la vista de la formación que se recibe en la carrera de Periodismo, no me extraña que así sea.

Estudié dos años de carrera,  con  todas las asignaturas aprobadas y una media de notable. Lo digo por si hay alguien que  deslegitime este post argumentando que la dejé porque no se me daba bien. Pero a pesar de ello, poco aprendí.  El ochenta por ciento de mis asignaturas estaban basadas en maquetación y edición. Creo, igualmente, que en Periodismo puedes tener el expediente plagado de matrículas de honor sin saber dónde está Jartum o quién es Van Rompuy. Conocí en la carrera a auténticas expertas en el manejo del Premier y del Audacity, que no sabían quién era José Luis Sampedro ni distinguir entre las competencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional. Sólo nos hicieron un test de actualidad en dos años, que ni siquiera contaba para nota.  Además de la poca importancia que se le da a que los alumnos estén informados, tampoco se presta gran atención a su formación jurídica, política y humanística. 

¿Sabrán mis antiguos compañeros distinguir entre las competencias del Consejo de Europa y el Consejo Europeo, muchas veces confundido en los medios de comunicación? ¿ La diferencia entre un protocolo y un tratado? ¿Son conscientes realmente de  las diferentes dimensiones y efectos de la globalización  a la que tanto se hace alusión? Y más fácil e imperdonable ¿saben quién fue José Luis Sampedro? Seguro que hay más de uno que no, porque a la falta de formación jurídica y humanística se le suma estudiantes  con una inquietud intelectual paupérrima que no tocan un periódico o que son incapaces de pasar de las tres primeras páginas, más interesados por el fichaje de Bale que en una crisis humanitaria en Alepo. También he de decir que he conocido estudiantes absolutamente brillantes que poco pisaban las clases, pero que siempre llevaban un periódico bajo el brazo, o quienes sacaban buenas notas y a la vez estaban bastante bien informados. Pero eran los menos.

En vista de esto, pasa lo que pasa. Los encargados de hacer un informativo no saben establecer una agenda que siga, al menos, unos principios morales. Y esto es inmoral. Es inmoral la escasa cobertura que se les da a los conflictos en países en vías de desarrollo, mientras nos bombardean con la lotería del niño, las cenas navideñas, ciclogénesis  explosivas, el discurso del Rey, los nuevos matices en cada discurso de Artur Mas, etc. Sobra decir que la agenda de los media crean debate en la opinión pública y si se omiten ciertos temas de dicha agenda,  éstos quedan automáticamente fuera del debate público, por lo que poca conciencia social se genera respecto a los conflictos que sobrepasan las fronteras occidentales. Aunque, eso sí, a todos nos da mucha pena los niños que mueren de malaria en África. 

Si un periodista no ha contado con una exhaustiva formación intelectual que complemente su formación técnica, no será realmente consciente de la importancia que tiene informar de ciertos temas en detrimento de los más superficiales.  Y a lo mejor, y terminando el año con una hipótesis de una conspiración judeo- masónica,  el programa de Periodismo está hecho así intencionadamente. Si la formación de los periodistas carece de asignaturas que profundicen sobre conocimientos teóricos imprescindibles para comprender realmente la actualidad, tendremos periodistas que informen de temas que no molesten a los grandes lobbies. Pero esto es sólo una hipótesis, aunque la realidad es que nuestra agenda internacional es un chiste.